Cristina García: emoción, belleza y sentimiento

Escribir sobre Cristina García es hablar de emoción, belleza y sentimiento. De corazón, amor y pasión. Sus diseños despiertan el aplauso del público desde el primer minuto. Es difícil no aplaudir a esta joven diseñadora, natural de El Viso del Alcor (Sevilla), que ha querido llevar el traje de flamenca a lo más alto. Mi Dolores, su última apuesta, supone un antes y un después en su carrera.

A ritmo de bolero, el auditorio del Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla (Fibes), donde se han celebrado este año los desfiles del XXIII Salón Internacional de la Moda Flamenca (Simof), enmudeció. Mi Dolores es una historia de amor, la historia de amor de Cristina García hacia la moda y el flamenco. Pero también un homenaje a dos personas muy importantes en su vida: sus abuelos.

Los abuelos de la diseñadora se conocieron durante una romería en la que su abuela vestía un vestido blanco. Y con vestidos de un blanco impoluto comenzó su desfile. Blanco, símbolo de pureza, inocencia y juventud. Con complementos en forma de jazmín y gorras (los complementos son de Raquel Bonilla ‘DoRo’ y Benjamín Bulnes), como la que llevaba su abuelo.

Luego llegaron tonos amarillo, melocotón, verde agua, rosa y rojo intenso, colores que describen el amor de sus abuelos: las primeras citas en un balcón, las mariposas en el estómago…

Magia

Como las buenas historias, sus vestidos están llenos de magia y vida: volumen, volantes y mangas hablan por sí solos. Están cosidos a mano, llevan bordados (como los recuerdos que va forjando una pareja que se ama), con flores en relieve en volantes y mangas (las que había en el jardín de su abuela y las que representan lo mejor de la vida); y sensualidad en forma de encajes, transparencias y hombros al descubierto.

El negro no podía faltar, pero llegó en último lugar y en forma de bata de cola. Un adiós, el de esa historia de amor de sus abuelos, huérfana tras el fallecimiento de uno de sus protagonistas; y el de la diseñadora al público de Simof.

Cristina García se despide. Sí, pero seguro que será por el momento, para centrarse en prêt-à-porter y en el crecimiento de su firma a nivel nacional e internacional. Solo digo una cosa: atentos, porque García va a llegar muy lejos. Deseando conocer qué es lo que nos tiene preparado…

¡Hasta pronto!

Deja un comentario