Destino Cádiz

La meteorología no ha acompañado casi nada este puente (ha sido festivo en varias comunidades, entre ellas Andalucía), al menos en Sevilla. Las nubes y la lluvia han sido los protagonistas, así que he aprovechado para ponerme al día con trabajo atrasado. Pero a partir de ahora, finde que pueda, fin de semana que me escapo.

Si está pensando en algún destino para algo parecido y me permite el consejo, elija Cádiz. Es un destino fantástico para un fin de semana o para un viaje de ida y vuelta. Con pasear por su casco histórico, respirar la brisa del Atlántico y, si es posible, ver la puesta del sol desde La Caleta, ya es más que suficiente para un primer contacto.

Cádiz es una de las ciudades más antiguas de Europa. No se tiene constancia de su fundación exacta, pero se sabe que los fenicios dejaron su impronta en ella, en la antigua Gadir (s. VIII a. C.), que pasaría a convertirse en Gades, en época romana, nombre que ha dado lugar a su gentilicio: gaditano.

Cristóbal Colón partió en sus segundo y cuarto viajes a América (1493 y 1503) de Cádiz, que en el s. XVIII tuvo un papel muy activo en el comercio con las Indias, cuando la Casa de la Contratación se trasladó desde Sevilla a ella.

Pero es que, además, ha sido la cuna de la primera Constitución española (1812), más conocida como La Pepa, de la que ya se han cumplido 203 años. Intente no dejar de visitar el Oratorio de San Felipe Neri, el lugar donde se firmó el documento.

Paseo por el centro

La Catedral merece la pena por dentro y por fuera. Si puede suba a su torre (con unas vistas de la capital estupendas). Pero si algo me gustó fue perderme por sus calles e ir descubriendo capillas, iglesias y palacios con torres vigia. Cádiz también fue conocida en un tiempo por los miradores que se construyeron en casas particulares para vigilar la llegada de los barcos de América.

Las vistas de la Catedral y el Atlántico desde el malecón, inigualables, igual que las que ofrece el Baluarte de la Candelaria. No olvide Puerta Tierra, ni hacer una parada gastronómica (obligada) en su Mercado Central o contemplar el mítico Gran Teatro Falla.

Redescubrí Cádiz gracias a un amigo, que hizo de guía para mí y otros dos amigos más que tenemos en común. El fin de semana que pasamos los cuatro fue más que bueno. En nada, estamos otra vez organizando algún nuevo destino, seguro.

¡Hasta pronto!

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