Fernando García, a por el Goya

Fernando García trabaja con su hermano Antonio en la firma sevillana Antonio García. Pero compagina esa labor con su pasión: el cine. Su currículum tiene más de cinco folios: figurinista en más de una docena de películas, ayudante de vestuario en más de seis y jefe de vestuario en Lejos del mar, El hombre de la mil caras, Primos, Desátate o Quien mató a Bambi, a las órdenes de directores como Alberto Rodríguez, Daniel Sánchez, Jesús Font o Santiago Amodeo, por ejemplo.

En 2012 fue nominado por primera vez al Goya al Mejor Vestuario por Grupo 7, pero la estatuilla se le resistió. La Isla Mínima le permitió lograr el premio en 2015. En unas horas podría ganar su segundo Goya al Mejor Vestuario por Un día perfecto, de Fernando León de Aranoa. A pesar de la intensa agenda que ha tenido esta semana, saca unos minutos para hablar de cine y moda conmigo.

Tercera candidatura a un Goya. ¿Qué supone?
Otro reconocimiento a mi trabajo. Y tratándose de la tercera nominación seguida, considero que es ya de por sí un premio a mi trayectoria.

¿Qué se siente al ganar un Goya?
Una satisfacción personal única, mezclado con la emoción del momento, la gala, el discurso… Hasta que recibí la primera nominación no era algo que ni siquiera me plantease…

¿Cómo es trabajar con actores de la talla de Benicio del Toro?
Ellos están como en una liga diferente. Son extremadamente profesionales y, sobre todo, le dan una gran importancia al vestuario.

¿En qué película, serie u obra te gustaría trabajar?
Tengo la gran suerte de que me encantaría diseñar vestuario de época y de que este año empiezo a trabajar en una serie de Alberto Rodríguez, La Peste, ambientada en el siglo XVI español.

Estudiaste diseño, ¿por qué?
Mi casa era una casa de costura. Mi madre tenía un taller. Desde pequeño es algo que he vivido. He crecido con ello.

Trabajas con tu hermano, ¿cómo es un día con él?
He aprendido muchísimo con Antonio. Enfoqué mi carrera al mundo del cine y no fue hasta que comencé con Antonio cuando entré en el día a día de una firma de moda, en el diseño de colecciones, a medida, novias…

El día a día con él trata de compaginar nuestras visiones de la moda. Aunque tenemos muchos puntos en común, hay aspectos que vemos de forma diferente y eso hace que la marca Antonio García sea más rica.

¿Qué le falta a la moda española?
Industrialización. Pienso que hay mucho diseño y calidad y que ese no es el fallo.

¿Cómo llegas al cine?. Y ¿cómo lo compaginas con el atelier?
Por un amigo, Pepe Reyes, que hoy es un gran figurinista. Además de ser un referente en el diseño de vestuario de época en España, es el estilista de la gala de este año. Lo compagino con un ritmo de trabajo vertiginoso y pasando temporadas en Sevilla y otras fuera.

¿Lo peor de la profesión que has escogido?
Las largas horas de rodaje, en situaciones de presión por los tiempos o de localizaciones, que pueden ser complicadas o poco agradables por el clima, por ejemplo. Y ceñirte a presupuestos muy ajustados y no poder tener la creatividad que quieres. Estás limitado por el presupuesto o el director. En moda, siendo diseñador, eliges tú.

Tus retos…
Seguir trabajando con buenos directores, y contando buenas historias.

¡Hasta pronto!

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