Invitadas perfectas

Las hojas empiezan a caer, mientras que los eventos vuelven a florecer. Septiembre llegó pisando fuerte en lo que a bodas se refiere, pero octubre no se queda atrás. Hace poco hablaba de looks de bodas para ellos, pero faltabais vosotras. Es hora de las invitadas perfectas.

Hace un par de semanas acudí a la boda de una buena amiga (Verónica Piles) en Valencia y aproveché la ocasión para tomar más de una foto entre las invitadas. Quería escribir un post con consejos para vosotras. Carmen Pontones Navalón, Esther Coca Leflet, Macarena Marí-Montaña, Omaira López Beltrán y Rut Sánchez han servido de modelos.

Vestido. Coco Chanel decía que ‘la simplicidad es la clave de la verdadera elegancia’, así que mejor sencillas, pero con un toque (vestidos con drapeado, escote en espalda, bordados pequeños en hombro o cintura…), que excesos. ¿Largo o corto? Cóctel (por debajo de la rodilla), siempre es muy elegante. Largos, para bodas de tarde-noche. ¿Un mono? Por qué no. De un solo color o combinado (negro y amarillo, por ejemplo). Y faldas (de tul, lápiz, lady…) con blusa, top, camisa masculina…

Color. Por supuesto. Azul Klein, verde o turquesa; coral, fucsia, rojo o rosa; burdeos o buganvilla… Blanco, solo y exclusivamente para la novia. Negro, mejor para la noche. Rayas, lunares, flores… Los estampados están permitidos, pero cuidado al combinarlos.

Estola. Fular, echarpe, blazer, chaqueta con detalles de paillettes, abrigo con corte estilo años 50 o 60 y guantes… Las opciones para abrigarse si refresca son bastantes.

Zapatos. Stilettos y sandalias de tacón alto son las reinas. Si no lleváis a menudo tacón alto, optad por uno más bajo con el que os sintáis cómodas y aguantéis mejor.

Tocado / Pamela. Para las mañanas, tocados y pamelas (vestidos sencillos si son grandes o llamativos). También flores metálicas, peinas, canotier con flores silvestres, casquetes con plumas y aires de los 60 (muy Jacqueline Kennedy Onnasis)… Y hasta joyas convertidas en broche. Una pulsera o unos pendientes engarzados en un recogido (muy personal) pueden ser el efecto que buscas.  Para la noche, peinas, horquillas, flores metálicas, pero nada de tocados o pamelas.

Bolso. Carteras, maxi o pequeñas. Bolsos de carey, acolchados y con cadena (que el día es muy largo), metálicos, entelados, de piel de serpiente o ante… Un buen bolso os salvará en más de una ocasión. Con unas buenas sandalias, un vestido sencillo se transforma. Pensad en el conjunto, no miréis cada prenda por separado.

Complementos. Pendientes, anillo, collar, broche… Todo dependerá del vestido, tocado y zapatos. Un vestido con un broche en un hombro cambia por completo. Igual que con un collar o gargantilla. Pero si es sencillo y hay pamela, y bolso y zapatos con protagonismo, mejor que las joyas sean discretas. Es una buena ocasión para lucir las de la familia.

Maquillaje / Peluquería. Maquillaje sencillo y muy natural, como el peinado. Un recogido no tiene por qué ser exagerado, ni aburrido. Los naturales siempre son un acierto. Una cola alta cuidada, tampoco es mala opción.

¡Hasta pronto!

Look completos

Carmen Pontones Navalón. Mono, Antonio García. Tocado, 24 fab.

Esther Coca Leflet. Mono, Pedro del Hierro. Tocado, Sympathique.

Macarena Marí-Montaña. Vestido, Maje. Tocado, Tousette.

Omaira López Beltrán. Vestido, ByHandel. Pamela, Grace by Kike Cerdá. Sandalias, Lodi.

Rut Sánchez. Mono, Pedro del Hierro. Pendientes, Vendome. Tocado, Tousette.

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