Lander Urquijo, el nuevo hombre

Sigo la trayectoria de Lander Urquijo desde hace varios años por medios de comunicación tradicionales y medios sociales. Comenzó muy joven a trabajar en sastrería en Bilbao y tras adquirir una dilatada experiencia en el sector creó su propia firma. Arriesgó en plena crisis económica, luchó con pasión y esfuerzo y venció. Eso le valió el Premio Nacional de la Moda (modalidad Emprendimiento) en 2014.

Cuenta con dos tiendas en Madrid, además de en Bilbao y París (Francia), y se ha convertido en uno de los sastres más renombrados y de referencia a nivel nacional, en modelo a seguir para muchos.

Sus creaciones han captado la atención de críticos, bloggers, influencers y rostros conocidos del cine español, como Asier Etxeandia o Paco León, para vestir en galas como la de los Premios Goya. Pero también la de muchos hombres anónimos a los que ha impactado su manera de entender la sastrería: buena materia prima; prendas de gran calidad, exclusivas y con un toque muy personal.

En mi última visita a Madrid tuve, por fin, la oportunidad de conocer su espacio de la calle Claudio Coello, 65, admirar de cerca (gracias a su magnífico equipo de comunicación) la colección de esta primavera-verano 2016 y conocer su trayectoria.

¿La clave de su éxito? Clásicos renovados, fabricación española-europea, su constante evolución para mejorar sus patrones (sus camisas –tiene varias decenas de modelos- cuentan con distintos patrones) y el uso de nuevos tejidos en americanas, calzado… para que sus prendas sean más cómodas y ligeras.

 

Estampados

Le gusta innovar, la lana y el algodón, sin olvidar el lino; el color y los estampados. Sus camisas hablan por sí solas: flores, frutas, pájaros, lunares…  Pero también jerseys, fulares, corbatas y zapatos: deportivas con camuflaje, por ejemplo, que yo combinaría con americana, pantalón cargo o jean, camiseta básica, polo o camisa…

Si me gustaron sus camisas o complementos, los trajes me dejaron deseando volver. Su confección tarda seis semanas (tres pruebas). Solo hay que elegir corte a mano y costura a máquina; o corte y costura completamente artesanal. ¿Con cuál se queda?

¡Hasta pronto!

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