Lina: lunares, flores y degradados

Ella y sus cinco hermanos acudían a diario al taller de su madre al acabar los deberes del colegio. Por eso, con 8 años ya manejaba las máquinas de las que salieron trajes de flamenca para Cayetana de Alba y su hija Eugenia Martínez de Irujo, Grace Kelly o la reina Sofía.

Rocío Montero ultima los diseños que Lina 1960 presentará en el Salón Internacional de la Moda Flamenca (Simof), con complementos de Enrique de la Flor, pero aún así me concede una pequeña entrevista. Su nueva colección está cargada de lunares, flores, degradados y escotes altos y de pico. Las mangas son “muy importantes” y en colores no faltan blanco, negro y rojo, pero tampoco verde agua, coral o negro y fucsia.

Montero vive Simof con “muchos nervios”. Hay veces que “la cabeza no descansa y te levantas en mitad de la noche y dices, ya sé cómo va a ser tal volante”, comenta. Y es que afirma que el sector de la moda flamenca “está vivo” y en los últimos años “se ha avanzado mucho en creatividad”. Hay jóvenes con ideas nuevas, “más competencia, lo que hace que mejoremos”, asegura.

Pero añade: “Aún hace falta descontextualizar aún más el volante del traje de flamenca y una industria importante que apoye el sector”. La confección de un vestido de flamenca es “un proceso artesanal” que conlleva una media de una semana de trabajo. “Hay años que no se gana nada; solo se cubren gastos. Mi madre nos enseñó a ser libres, pero mi padre nos inculcó honestidad, trabajo duro y cumplir con plazos, trabajadores y proveedores”, declara.

Cuando tomó las riendas del negocio familiar “no sentí nada, pero ahora siento responsabilidad. Hay que evolucionar (este año pretenden sacar una colección exclusiva de novia), pero la filosofía de esta firma no es hacer cambios bruscos”, según expone. Los que ya se han realizado han sido motivados por sus propias clientas, que no solo sevillanas. “Son muy entendidas”, añade.

Sencillas y elegantes

En Lina 1960 no se siguen tendencias. “Escojo lo que me gusta. Sé que es la tela adecuada porque despierta en mí un sentimiento especial al verla”, dice.  Y es que, como mantiene, las flamencas deben ser “sencillas, elegantes y sofisticadas, pero naturales” y huir del exceso.

Sus trajes “no deben quedar excesivamente ceñidos”, porque hay que “estar cómodas y tener un movimiento natural”. Y han de llevar el pelo “recogido detrás o en un lado”, puesto que “lo más importante en una flamenca es la línea del cuello”, aconseja.

Rocío, su hermana Mila y su madre jamás olvidarán aquel lunes de Feria, “el peor día del año para nosotros”, en el que John Galliano apareció en su tienda para conocer la firma, “todo un honor”, ni la visita posterior al taller del diseñador en París. Les encantaría vestir a actrices como Catherine Zeta-Jones o Gwyneth Paltrow, pero tienen muy claro que “el mayor mérito” y la “mayor ilusión” es que “clientas anónimas confíen en nosotros”.

¡Hasta pronto!

 

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Latest comments

  • Francisca Jurado 1 año ago

    La elegancia de la sencillez en la perfecta costura. Se os quiere mucho!!!!!