Lina, punto y aparte

Lina significa hablar de una maestra. De la gran maestra de la que han bebido todos l@s diseñadores de moda flamenca que han ido surgiendo desde que esta firma sevillana comenzó su andadura hace ya más de 50 años.

El pasado sábado 12 de enero, Lina abrió la pasarela We love flamenco, organizada en el Alfonso XIII, que trasladó a muchos sevillanos hasta el Real de los Remedios con unos meses de antelación.

Lo hizo con Lina Esencial, una nueva línea que se caracteriza por la pureza y elegancia de sus diseños en blanco, marfil, rojo, negro, verde y rosa pastel, con o sin lunares, que iluminaron el Salón Real del hotel y despejaron la niebla que cubría la capital.

Sus trajes entallados resaltan a la perfección la figura de la mujer y la estilizan aún más con sus mangas con volantes o de pequeños volantes al hombro.

Mantoncillo siempre

El largo, hasta el tobillo, porque es impensable lucirlos sin un buen zapato de tacón. Y como complementos un mantoncillo de flecos grandes, pendientes y flor grandes. No hace falta más.

Y si los trajes impresionaron, más lo hicieron las dos batas de cola (en verde y negro) que abrieron y cerraron el desfile, donde las sevillanas de Rafael del Estad y las coplas de Isabel Pantoja, una de sus clientas más renombradas, estuvieron muy presentes, al igual que rostros conocidos de la ciudad y bloguer@s.

Los buenos perfumes siempre van en frascos pequeños. Los vestidos de Lina son así: condensan lo esencial y tradicional con una elegancia sin parangón en unos cuantos metros de tela, y de una forma magistral. Lina, en estado puro. Sencillez exquisita.

(Gracias a Rocío Reche por cederme una de sus magníficas fotos)

Deja un comentario


Latest comments

  • Francisca Jurado 2 años ago

    Sencillamente, espectacular…… ni mejor, ni peor……. diferente. Siempre, Lina.