Margaritas para la novia

Hace unas semanas os presenté a José y Silvia, la última pareja que confió en mí a la hora de vestir el día de su boda (y para organizar parte de la celebración) y os hablé del estilismo elegido para ella (Rafael García Forcada, La Importadora; Nuria Cobo; y Manu Luna).

El enlace y el cóctel posterior se celebraron en Casa Alta, en Tomares (Sevilla), propiedad de Javier Padura y Lucas Berna, dos jóvenes chefs formados con grandes de la cocina española (El Bulli, Martín Berasategui, Mugaritz, Hacienda Benazuza…), que hace un tiempo decidieron emprender. El restaurante, que se sitúa en lo que hace tiempo fue parte de una antigua hacienda (del XVII) perteneciente a la familia Ybarra (La Alquería de Santa Eufemia), se ha convertido ya en uno de los referentes gastronómicos del Aljarafe sevillano.

Un pequeño patio con acebuches acogió la ceremonia. Margaritas, la flor preferida por la novia (se le entregó una a cada uno de los invitados), siemprevivas, jaulas, velas y lámparas lo convirtieron en un pequeño paraíso para José y Silvia.

Parte del mismo acogió posteriormente el cóctel (nada de cena con mesas organizadas) que ofrecieron los novios, en el que no faltó una mesa oriental, donde el sushi y otras especialidades japonesas, customizadas con productos 100% españoles (el sushi de presa ibérica es muy recomendable); y otra de quesos internacionales, frutos secos, mieles, membrillos y compotas de frutas.

Tapas típicas andaluzas como las croquetas, pero con un toque contemporáneo, arroces, diversas carnes y varios postres completaron el menú. Era imposible decir que no. Una dura jornada que acabó con un par de buenos gin tonics y una fiesta en la que hubo más de una sorpresa para los novios.

¡Hasta pronto!

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