Vanguardia andaluza

Lorena Subires cautiva por su personalidad, su forma de ser, su sonrisa y su trabajo. Con 19 años presentó su primera propuesta en una pasarela. A los 20, quedó finalista en el concurso nacional Nuevo look para la Cibeles, dirigido por el malagueño David Delfín. Con su colección Ixchel (inspirada en la tradición azteca) consiguió ser finalista en el XI Concurso de Diseñadores noveles de Andalucía de Moda.

Sombra y Luz es su segunda colección. La presentó hace pocas semanas en el marco de la XIII edición de Andalucía de Moda, en el patio del Palacio de los Marqueses de La Algaba de Sevilla (magnífico ejemplo de arquitectura civil de estilo mudéjar), donde nuevamente demostró lo que es capaz de hacer. Y que, poco a poco, se va forjando un nombre.

Terciopelo, cuero, transparencias, flecosSombra y Luz es una colección en la que fusiona vanguardia, actualidad, con raíces flamencas, tradición. Un homenaje a la mezcla de estilos que el mítico grupo Triana, fundador del denominado rock andaluz (rock y flamenco), plasmó en sus letras durante los 70 del siglo pasado. Unos temas que Subires conoce desde su infancia y que sirvieron de banda sonora a su desfile.

Sudaderas y tops, se unen a maxifaldas de piel troquelada y pantalones de cuero, a cazadoras tipo bomber de corte oversize, así como a chalecos bicolor y riñoneras. Todo, en negro y rojo. Como complemento, claveles rojos.

Por la manera en que algunas de las modelos llevaban recogido el pelo, un moño bajo, a mi memoria llegaron por un instante imágenes del siglo pasado, de fotos familiares que he visto en casa de mis padres desde mi niñez, e incluso de alguna obra del pintor cordobés Julio Romero de Torres. Sobre todo, por cómo comenzó el desfile.

Tradición

Un mantón de seda negra y bordados orientales, una auténtica obra de arte cedida por la maestra de la moda flamenca (Lina) para la ocasión, escondía un traje entallado, de escote en la espalda y falda de vuelo y volante. Una auténtica declaración de principios (soy del sur, soy andaluza), que dejaba pasa a la colección, un fiel reflejo de la Andalucía actual, la que fusiona tradición, con trabajo y vanguardia.

Lorena Subires no pudo aguantar la emoción al recorrer el patio para saludar al público y entregar a su madre un ramo de flores con el que quiso agradecerle todo el apoyo que ha recibido de ella y su familia desde que decidió viajar a Sevilla para estudiar diseño. Un gesto que a más de uno nos emocionó, entre ellos quien escribe este post. Un detalle que la hace grande.

¡Hasta pronto!

Deja un comentario