Visita a Torres y García

Tenía ganas de cenar en Torres y García desde hacía meses. Desde las pasadas fiestas de Navidad para ser exactos. Pero reservar mesa en uno de los restaurantes de moda de la capital andaluza ha sido casi imposible durante el primer trimestre de año. Lo logré hace muy poco y después de insistir e insistir para reservar mesa (y entre semana).

Techos altos, ladrillo visto, cristal, vegetación… combinan perfectamente en este local (número 2) de la céntrica calle Harinas de la capital hispalense, propiedad de los chefs José Manuel García y Genoveva Torres, formados en el restaurante de la Hacienda Benazuza junto a Ferrán Adrián, y, posteriormente, con Martín Berasategui.

Con este restaurante, ya son cinco los locales que regenta esta pareja de chefs en Sevilla. Y es que a Torres y García hay que sumar Ovejas Negras, Mamarracha, Tata Pila y La Chunga.

De Torres y García llama la atención su decoración industrial; su pequeño patio, en el que un enorme espejo clásico, contrasta con el color verde de la sillas metálicas con tapicería en tono rojo; sus baños con lavabos de piedra natural o su zona de barra (abierta).

Madera

También la decoración de algunos de sus ambientes con verduras y frutas frescas; el uso de la madera en todo el local; la luminosidad; la presentación de los platos o la atención al cliente: en mi caso, nos dejamos guiar por algunas de sus recomendaciones y acertamos plenamente.

La labor de transformación acometida en el local por los interioristas de Persevera Producciones ya vale una visita rápida. Pero no creo que os podáis resistir a probar algo de su cocina rústica.

Mi consejo: compartid varios platos y no os vayáis sin probar su sopa de tomate gaditana con huevo benedicto o sus pizzas de horno de leña.

¡Hasta pronto!

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